ACAB
Los reyes de Israel, tanto buenos como malos, ten铆an profetas enviados por Dios para aconsejarlos, enfrentarlos y ayudarlos. El rey David tuvo un gran amigo en la persona del profeta de Dios, Nat谩n; Acab pudo haber tenido igualmente un amigo en El铆as.
Pero si bien David escuch贸 a Nat谩n, y estuvo dispuesto a arrepentirse de sus pecados, Acab vio a El铆as como enemigo. ¿Por qu茅? Porque El铆as siempre le tra铆a malas nuevas. Pero Acab se neg贸 a reconocer que era su constante desobediencia a Dios y su persistente idolatr铆a lo que hab铆a acarreado el mal a la naci贸n y no las profec铆as de El铆as. Culp贸 a El铆as por llevar las profec铆as de juicio, en vez de aceptar su consejo y volverse de sus malos caminos.
Acab qued贸 atrapado por sus propias decisiones y no estuvo dispuesto a tomar la acci贸n correcta. Como rey, era responsable ante Dios y su profeta El铆as, pero estaba casado con una mujer malvada que lo incit贸 a la idolatr铆a. Era un hombre infantil que rezongaba durante d铆as si no pod铆a salirse con la suya. Acept贸 el consejo de su malvada esposa, escuch贸 s贸lo a los «profetas» que le tra铆an buenas nuevas, y se rode贸 de gente que lo animaba a hacer lo que quer铆a. Pero el valor del consejo no puede ser juzgado por el n煤mero de personas que est茅n a favor o en contra. Acab decidi贸 con firmeza seguir la opini贸n de la mayor铆a que lo rodeaba, y eso lo llev贸 a la muerte.
Puede parecer agradable tener a alguien que nos anime a hacer lo que queremos, porque el consejo que va en contra de nuestros deseos es dif铆cil de aceptar. Sin embargo, nuestras decisiones deben estar basadas en la calidad del consejo, no en la opini贸n de la mayor铆a de nuestros amigos. Dios nos alienta a obtener consejos de gente sabia, ¿pero c贸mo podemos evaluar el consejo que recibimos? El consejo que va de acuerdo con la Palabra de Dios es confiable. Siempre debemos separar el consejo de nuestros propios deseos, de la opini贸n de la mayor铆a o de cualquier cosa que parezca «mejor» a nuestra perspectiva limitada, y enfrentarlo a los mandatos de Dios. Nunca nos llevar谩 a que hagamos lo que est谩 prohibido en su Palabra. No debemos actuar como Acab, sino que debemos confiar en consejeros santos y tener el valor de levantarnos en contra de aquellos que quisieran hacernos ir en contra de los mandatos de Dios.
Puntos fuertes y logros:
• Octavo rey de Israel
• L铆der capaz y estratega militar
Debilidades y errores:
• El rey m谩s malvado de Israel
• Se cas贸 con Jezabel, una mujer pagana, y permiti贸 que promoviera la adoraci贸n a
Baal
• Se encaprich贸 por no poder apropiarse de un pedazo de tierra, por eso su esposa mand贸 matar a su due帽o Nabot.
• Estaba acostumbrado a salirse con la suya, y se deprim铆a cuando no lo lograba
Lecciones de su vida:
• La elecci贸n de la pareja tendr谩 un efecto significativo en la vida: en lo f铆sico, espiritual y emocional
• El ego铆smo, si no se lo controla, puede llevar a una gran maldad
Datos generales:
• D贸nde: Reino del norte de Israel
• Ocupaci贸n: Rey
• Familiares: Esposa: Jezabel. Padre: Omri. Hijos: Ocoz铆as, Joram
• Contempor谩neos: El铆as, Nabot, Jeh煤, Ben-adad y Josafat
Vers铆culos clave:
«Y Acab hijo de Omri hizo lo malo ante los ojos de Jehov谩, m谩s que todos los que reinaron antes que 茅l[...] y tom贸 por mujer a Jezabel, hija de Et-baal rey de los sidonios, y fue y sirvi贸 a Baal, y lo ador贸. E hizo altar a Baal, en el templo de Baal que 茅l edific贸 en Samaria. Hizo tambi茅n Acab una imagen de Asera, haciendo as铆 Acab m谩s que todos los reyes de Israel que reinaron antes que 茅l, para provocar la ira de Jehov谩 Dios de Israel» (1 Reyes 16.30–33)
La historia de Acab se relata en 1 Reyes 16.28–22.40. Adem谩s se menciona en 2 Cr贸nicas 18–22; Miqueas 6.16.
Los reyes de Israel, tanto buenos como malos, ten铆an profetas enviados por Dios para aconsejarlos, enfrentarlos y ayudarlos. El rey David tuvo un gran amigo en la persona del profeta de Dios, Nat谩n; Acab pudo haber tenido igualmente un amigo en El铆as.
Pero si bien David escuch贸 a Nat谩n, y estuvo dispuesto a arrepentirse de sus pecados, Acab vio a El铆as como enemigo. ¿Por qu茅? Porque El铆as siempre le tra铆a malas nuevas. Pero Acab se neg贸 a reconocer que era su constante desobediencia a Dios y su persistente idolatr铆a lo que hab铆a acarreado el mal a la naci贸n y no las profec铆as de El铆as. Culp贸 a El铆as por llevar las profec铆as de juicio, en vez de aceptar su consejo y volverse de sus malos caminos.
Acab qued贸 atrapado por sus propias decisiones y no estuvo dispuesto a tomar la acci贸n correcta. Como rey, era responsable ante Dios y su profeta El铆as, pero estaba casado con una mujer malvada que lo incit贸 a la idolatr铆a. Era un hombre infantil que rezongaba durante d铆as si no pod铆a salirse con la suya. Acept贸 el consejo de su malvada esposa, escuch贸 s贸lo a los «profetas» que le tra铆an buenas nuevas, y se rode贸 de gente que lo animaba a hacer lo que quer铆a. Pero el valor del consejo no puede ser juzgado por el n煤mero de personas que est茅n a favor o en contra. Acab decidi贸 con firmeza seguir la opini贸n de la mayor铆a que lo rodeaba, y eso lo llev贸 a la muerte.
Puede parecer agradable tener a alguien que nos anime a hacer lo que queremos, porque el consejo que va en contra de nuestros deseos es dif铆cil de aceptar. Sin embargo, nuestras decisiones deben estar basadas en la calidad del consejo, no en la opini贸n de la mayor铆a de nuestros amigos. Dios nos alienta a obtener consejos de gente sabia, ¿pero c贸mo podemos evaluar el consejo que recibimos? El consejo que va de acuerdo con la Palabra de Dios es confiable. Siempre debemos separar el consejo de nuestros propios deseos, de la opini贸n de la mayor铆a o de cualquier cosa que parezca «mejor» a nuestra perspectiva limitada, y enfrentarlo a los mandatos de Dios. Nunca nos llevar谩 a que hagamos lo que est谩 prohibido en su Palabra. No debemos actuar como Acab, sino que debemos confiar en consejeros santos y tener el valor de levantarnos en contra de aquellos que quisieran hacernos ir en contra de los mandatos de Dios.
Puntos fuertes y logros:
• Octavo rey de Israel
• L铆der capaz y estratega militar
Debilidades y errores:
• El rey m谩s malvado de Israel
• Se cas贸 con Jezabel, una mujer pagana, y permiti贸 que promoviera la adoraci贸n a
Baal
• Se encaprich贸 por no poder apropiarse de un pedazo de tierra, por eso su esposa mand贸 matar a su due帽o Nabot.
• Estaba acostumbrado a salirse con la suya, y se deprim铆a cuando no lo lograba
Lecciones de su vida:
• La elecci贸n de la pareja tendr谩 un efecto significativo en la vida: en lo f铆sico, espiritual y emocional
• El ego铆smo, si no se lo controla, puede llevar a una gran maldad
Datos generales:
• D贸nde: Reino del norte de Israel
• Ocupaci贸n: Rey
• Familiares: Esposa: Jezabel. Padre: Omri. Hijos: Ocoz铆as, Joram
• Contempor谩neos: El铆as, Nabot, Jeh煤, Ben-adad y Josafat
Vers铆culos clave:
«Y Acab hijo de Omri hizo lo malo ante los ojos de Jehov谩, m谩s que todos los que reinaron antes que 茅l[...] y tom贸 por mujer a Jezabel, hija de Et-baal rey de los sidonios, y fue y sirvi贸 a Baal, y lo ador贸. E hizo altar a Baal, en el templo de Baal que 茅l edific贸 en Samaria. Hizo tambi茅n Acab una imagen de Asera, haciendo as铆 Acab m谩s que todos los reyes de Israel que reinaron antes que 茅l, para provocar la ira de Jehov谩 Dios de Israel» (1 Reyes 16.30–33)
La historia de Acab se relata en 1 Reyes 16.28–22.40. Adem谩s se menciona en 2 Cr贸nicas 18–22; Miqueas 6.16.
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